Historia de Egipto
Historia de Egipto Puesto que un conocimiento de los períodos cubiertos por las dinastías egipcias desde Mestraim hasta Nectanebo es necesario en muchas ocasiones para aquellos que se ocupan de las investigaciones cronológicas, y puesto que las dinastías tomadas de la Historia de Manetón aparecen en historiadores eclesiásticos con discrepancias en lo relativo a los nombres de los reyes y a la duración de sus reinados, y también en relación con el hecho de quién era rey cuando José fue gobernador de Egipto, y de quién reinaba cuando, posteriormente, Moisés —el que vio a Dios— condujo a Israel en su Éxodo de Egipto, he considerado necesario escoger dos de las recensiones más famosas y colocarlas la una al lado de la otra —me estoy refiriendo a los relatos de Africano y del posterior Eusebio de Panfilo— de forma que con la dedicación indispensable se pueda llegar al punto de vista que se aproxima más a la verdad bíblica. Primeramente, debe entenderse que Africano aumenta en 20 años el período que va desde Adán hasta el Diluvio y que, en lugar de 2.242 años, él llega a la cifra de 2.262 años, lo que parece que es un error. Por otro lado, Eusebio mantiene la cifra fiable de 2.242 años en armonía con la Biblia. En relación con el período que va desde el Diluvio hasta Abraham y Moisés, ambos se han desviado en un período de 130 años correspondientes al segundo Cainan, el hijo de Arfaxad[28], es decir, una generación, la decimotercera, desde Adán, tal y como aparece en Lucas el evangelista[29]. Pero Africano, en los 20 años que añadió entre Adán y el Diluvio, anticipó esto y sólo quedan aquí 110 años en el período de Cainan y sus sucesores. Por tanto, hasta el primer año de Abraham consignó 3.202 años; mientras que Eusebio, al omitir por completo aquellos 130 años, consignó 3.184 años hasta el primer año de Abraham[30].