Coplas a la muerte de su padre
Coplas a la muerte de su padre Pues el otro, su heredero,
don Enrique, ¡qué poderes
alcançava!
¡Cuánd blando, cuánd halaguero,
el mundo con sus plazeres
210se le dava!
Mas verás cuánd enemigo,
cuánd contrario, cuánd cruel
se le mostrĂł:
aviĂ©ndole seĂdo amigo,
215¡cuánd poco duró con él
lo que le dio!
