En una pension alemana

En una pension alemana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL VAIVÉN DEL PÉNDULO

La patrona llamó a la puerta.

—Adelante —gritó Viola.

—Una carta para usted —dijo, sujetando el sobre verde con una punta de su sucio delantal—. Una carta traída en mano.

—Gracias.

Viola, arrodillada en el suelo, hurgaba la polvorienta estufilla. Extendió la mano y preguntó:

—¿Espera respuesta?

—No, el portador se fue.

—Ah, muy bien.

No miró a la cara de la patrona. Estaba avergonzada de no haber pagado el alquiler, y sin hacerse ilusiones, se preguntaba, espantada, cuándo comenzaría aquella mujer a escandalizar de nuevo.

—En cuanto a ese dinero que me debe...

«¡Dios mío! Ya se ha disparado», pensó Viola volviéndole la espalda y haciendo gestos a la estufa.

—O paga o fuera —la patrona, levantando la voz, empezaba a vociferar—: Soy una señora, eso es. Y una mujer honrada. Haré que lo aprenda. No quiero en mi casa piojos que me carcoman los muebles y me lo estropeen todo. El dinero, o se va mañana a la calle antes de las doce.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker