Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Martes es mal dÃa. Trece es mal número. Los quatorziéme. Marcha nocturna. Pensamientos. Sueño ecuestre. Un latigazo. Historia de un soldado y de Antonio. Alto. Una visión y una mulata.
Ayer fue martes; mal dÃa para embarcarse, casarse presentar solicitudes, pedir dinero a réditos y suicidarse.
A más de ser martes, esta carta debÃa llevar, como lleva, el número trece, número de mal agüero, misterioso, enigmático, simbólico, profético, fatÃdico, en una palabra, cabalÃstico.
Las cosas que son trece salen siempre malas. Entre trece suceden siempre desgracias. Cuando trece comen juntos, a la corta o a la larga alguno de ellos es ahorcado, muere de repente, desaparece sin saberse cómo, es robado, naufraga, se arruina, es herido en duelo. Finalmente, lo más común es que entre trece haya siempre un traidor.
Es un hecho que viene sucediéndose sin jamás fallar desde la famosa cena aquella en que Judas le dio el pérfido beso a Jesús.