Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles MirarÃa al sur, y haciendo una indicación con la mano derecha dirÃa: se sale en estas dereceras, sur, y se camina rumbeando medio abajo; pero muy poco abajo.
Con estas señas, el que tiene la costumbre de andar por los campos, va derecho como un huso a su destino.
Si queriendo ir de la Villa del RÃo Cuarto a las Achiras, en el mes de noviembre, verbigracia, en que el sol se pone inclinándose al sur, se preguntasen las señas, la contestación serÃa:
Salga derecho arriba, medio rumbeando al lado en que se pone el sol y ahÃ, en aquella punta de sierra, ahà está Achiras.
Con esas señas cualquiera va derecho.
De esta costumbre cordobesa de llamarle abajo al naciente y arriba al poniente, viene la denominación de provincias de arriba y de abajo; la de arribeños y abajeños.
A las facilidades que este modo de expresarse ofrece, reúne una circunstancia que responde a un echo geográfico.
Ir de Córdoba para el poniente o para el naciente, en efecto, ir para arriba o para abajo, porque el nivel de la tierra es más elevado que el del mar a medida que se camina del litoral de nuestra patria para la Cordillera; la tierra se dobla visiblemente, de manera que el que va sube y el que viene baja.