Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Campamos… Y el fogón no tardó en brillar, haciéndose una rueda, en torno de él, de todos los que me acompañaban.
Entre mate y mate cada cual contó una historia más o menos soporÃfera.
En todo pensábamos, menos en los indios.
Yo conté la mÃa, y un cabo Gómez, muerto en la gloriosa guerra del Paraguay[2], fue el asunto de mi cuento.
Tiene algo de fantástico y maravilloso.
Si estoy de humor mañana y no te vas fastidiando de las digresiones y no te urge llegar a Leubucó, te la contaré.