Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles —¡Cómo han de competir nuestros caballos con los de ellos! ¡Cómo hemos de darles alcance cuando llevándonos algunas horas de ventaja salimos en su persecución!
Es como correr tras el viento.
Después que Mariano ató su caballo, nos sentamos bajo la enramada y convinimos en ocuparnos de asuntos oficiales.
Mañana tendremos la primera conferencia diplomática.