Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Como los hindúes, los egipcios y los pitagóricos creen en la metempsicosis, que el alma abandona la carne después de la muerte, transmigrando en un tiempo más o menos largo a otros paÃses y dándole vida a otros cuerpos racionales o irracionales.
Los ricos resucitan generalmente al sur del RÃo Negro, y de allà han de volver, aunque no hay memoria de que hasta ahora haya vuelto ninguno.
Por esta razón los entierran junto con el caballo y las prendas de plata más valiosas que tuvieron; y alrededor de la sepultura les sacrifican caballos, vacas, yeguas, cabras y ovejas, según la riqueza que dejan, o la que poseen sus deudos.
El caballo y las prendas enterradas son para que tengan en qué andar en la tierra ésa, donde deben resucitar; los demás animales son para que tenga qué comer durante el viaje de ida y vuelta.
Las mujeres también resucitan, no se crea que no.
Pretenden algunos que han vivido mucho tiempo entre los indios, que a consecuencia de estas costumbres debe haber mucha plata labrada enterrada en el Desierto. Por mi parte, creo que los cristianos, que le tienen tanto miedo a Gualicho, ni son pitagóricos, se han encargado de desenterrarla.
Lo cierto es que, según las noticias que mi comadre me daba, las honras fúnebres no se hacen ahora con tanta pompa como antes.