Una excursión a los indios Ranqueles

Una excursión a los indios Ranqueles

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Lo veo —le contesté—; pero es que no es poco; al contrario, es mucho.

—¡Poco, poco, poco! —gritaron simultáneamente más voces que antes.

Tomé la palabra, volví a leer los artículos del tratado estipulando la entrega de yeguas, etc., los comparé con lo que se les entregaba a las indiadas de Calfucurá y probé que iban a recibir más que ellos.

—Díganme que no es cierto —exclamaba yo, viendo que nadie había contradicho mis demostraciones. Y aprovechando la coyuntura, fulminé mis rayos oratorios contra Calfucurá.

—Calfucurá —les dije—, ha roto la paz porque es un indio muy pícaro y de muy mala fe que no teme a Dios. Ha sabido que lo que hemos arreglado con Mariano Rosas para estas paces es más de lo que él recibe, y se ha vuelto a hacer enemigo de los cristianos, diciendo que los indios ranqueles son preferidos. Pero todo es para ver si consigue que le den lo mismo que estas indiadas van a recibir por el tratado de paz que ya hemos arreglado con mi hermano.

Y al decir mi hermano, acentuaba la palabra cuanto podía y me dirigía a Mariano Rosas.

—Ya ven ustedes —gritaba con toda la fuerza de mis pulmones y mímica indiana, para que todos me oyeran y creyendo seducirles con mi estilo— cómo los indios ranqueles son preferidos a los de Calfucurá.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker