Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Todos los que viajan ponderan alguna maravilla, la que más ha llamado su atención, o tienen alguna anécdota favorita, algo que contar, en suma, aunque más no sea que han estado en ParÃs, barniz que no a todos se les conoce.
¿Dirás que no es cierto?
En lo que suelen estar divididas las opiniones de los tourists, y desde luego las opiniones de los que no han viajado, que es más fácil coincidir en pareceres cuando se conocen prácticamente las cosas, es sobre el capÃtulo: placer de los viajes.
Ni todos viajan del mismo modo, ni por las mismas razones, ni con el mismo resultado.
Se viaja por gastar el dinero, adquirir un porte y un aire chic, comer y beber bien.
Se viaja por lucir la mujer propia, y a veces la ajena.
Se viaja por instruirse.
Se viaja por hacerse notable.
Se viaja por economÃa.
Se viaja por huir de los acreedores.
Se viaja por olvidar.
Se viaja por no saber qué hacer.
Vamos, seria inacabable el enumerar todos los motivos por qué se viaja; como serÃa inacabable decir para qué se viaja.