El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao Esto es de gran importancia para lograr un lenguaje común. Algunos no lo hacen así y, como los vecinos de que habla Lao-Tsé, no se visitan durante toda la vida, aunque cada uno oye el canto de los gallos y el ladrido de los perros de los otros. El resultado es que carecen de un lenguaje común.
Ibíd.
Consultar a los subordinados sobre lo que no se comprenda o no se conozca, y no expresar con ligereza aprobación o desaprobación. (…) Nunca debemos fingir saber lo que no sabemos; no hay que sentir vergüenza de consultar a los de abajo, por el contrario, debemos escuchar las opiniones de los cuadros de los niveles inferiores. Ser alumno antes de llegar a ser maestro. Consultar a los cuadros de abajo antes de dar órdenes. (…) Lo que dicen los cuadros inferiores puede ser correcto y puede no serlo; es preciso analizarlo. Debemos escuchar las opiniones justas y actuar en concordancia con ellas. (…) Hay que escuchar también las opiniones equivocadas de abajo y es erróneo no prestarles ninguna atención; pero, en vez de seguirlas, es necesario criticarlas.
Ibíd.