El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao El trabajo político del VIII Ejército se rige por tres principios fundamentales. Primero, el principio de unidad entre oficiales y soldados, que significa erradicar las prácticas feudales en el ejército, prohibir los castigos corporales e insultos, implantar una disciplina consciente y crear un modo de vida en que oficiales y soldados comparten penas y alegrías. Gracias a esto, todo el ejército se encuentra estrechamente unido. Segundo, el principio de unidad entre el ejército y el pueblo, que supone observar una disciplina que proscribe hasta el más leve perjuicio a los intereses del pueblo, hacer propaganda entre las masas, organizarlas y armarlas; aliviar sus cargos económicas, y reprimir a los traidores a la patria, que causan daño al ejército y al pueblo. Así el ejército se halla estrechamente unido con el pueblo y es bien acogido en todas partes. Tercero, el principio de desintegrar a las tropas enemigas y tratar con indulgencia a los prisioneros de guerra. Nuestra victoria no depende únicamente de las operaciones militares de nuestras tropas, sino también de la desintegración de las tropas enemigas.
Entrevista con el corresponsal inglés James Bertram
(25 de octubre de 1937),
Obras Escogidas. t. II.