El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao Nuestro ejército se adhiere invariablemente a dos principios: el primero, debemos ser implacables con el enemigo, aplastarlo y aniquilarlo; el segundo, debemos ser bondadosos y unirnos con los nuestros, con el pueblo, los camaradas, nuestros superiores y subordinados.
Discurso en la recepción ofrecida por el Comité Central del Partido en honor de la delegación de militares modelo en el estudio de las Unidades de Retaguardia
(18 de septiembre de 1944).
Venimos de todos los rincones del país y nos une un objetivo revolucionario común. (…) Nuestros cuadros deben preocuparse por cada soldado, y todos los que integran las filas revolucionarias deben cuidarse, tenerse afecto y ayudarse mutuamente.
Servir al pueblo
(8 de septiembre de 1944),
Obras Escogidas, t. III.
Hay que desplegar, en cada unidad del ejército, un movimiento de apoyo a los cuadros y preocupación por los soldados, llamando a los cuadros a preocuparse por los soldados y a éstos a apoyar a los cuadros. Unos y otros deben hacerse ver de manera franca los defectos y errores, y corregirlos rápidamente. De este modo se obtendrá una excelente unidad interna.
Las tareas para 1945
