El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao El Partido Comunista de China, que está empeñado en una grandiosa lucha, exige a todos sus organismos dirigentes, miembros y cuadros que desplieguen al máximo su iniciativa; sólo asà será posible la victoria. Esta iniciativa ha de manifestarse concretamente en el poder creador de los organismos dirigentes, los cuadros y los miembros del Partido, en su sentido de la responsabilidad, en el vigor que pongan en el trabajo, en la audacia y habilidad con que planteen los problemas, expongan sus opiniones y critiquen los defectos, asà como en la supervisión camaraderil que ejerzan sobre los organismos y cuadros dirigentes. De otro moda, la iniciativa carecerá de contenido. No obstante, el despliegue de dicha iniciativa depende del grado de democracia existente en la vida del Partido. Sin suficiente democracia en la vida del Partido, resulta imposible desplegar esta iniciativa. Sólo en un ambiente democrático puede formarse una gran cantidad de hombres capaces.
El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional
(octubre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
A quienquiera, siempre que no sea un elemento hostil ni recurra a ataques virulentos, hay que permitirle hablar, y no importa que se equivoque. Los dirigentes a todos los niveles tienen la obligación de escuchar a los demás. Es necesario observar dos principios: