El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao En ningún lugar puede haber al mismo tiempo muchas tareas centrales. Sólo puede realizarse, en un lapso determinado, una tarea central, complementada por otras de segundo y tercer orden. Por lo tanto, el responsable principal de una localidad debe tener en cuenta la historia y circunstancias actuales de la lucha allí, y ordenar apropiadamente las diferentes tareas. No debe actuar sin plan propio, saltando de una tarea a otra según le lleguen de los organismos superiores, pues de lo contrario se verá enfrentado a una multitud de tareas centrales y sumido en la confusión y el desorden. Ninguna organización superior debe tampoco asignar simultáneamente muchas tareas a una organización inferior, sin indicar su importancia y su urgencia relativas ni especificar cuál es la tarea central, porque este modo de proceder llevará desorden al trabajo de la organización inferior y le impedirá conseguir los resultados previstos. El dirigente debe tener en cuenta la situación en su conjunto, elaborar su plan general a la luz de las condiciones históricas y las circunstancias existentes en cada localidad, decidir con justeza el centro de gravedad y el orden de ejecución de los trabajos para cada periodo, realizar con tenacidad lo decidido y asegurar el logro de determinados resultados: esto es parte del arte de dirigir.
Ibíd.