El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao Y aunque lográramos éxitos inmensos en nuestro trabajo, no tendríamos ningún fundamento para volvernos engreídos y presuntuosos. La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso. Debemos tener siempre presente esta verdad.
Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(15 de septiembre de 1956),
Obras Escogidas, t. V.
Con la victoria, pueden surgir dentro del Partido ciertos estados de ánimo: el engreimiento, la presunción de ser hombre meritorio, la inercia y la falta de deseo de progresar, la afición a los placeres y la aversión a continuar una vida dura. Con la victoria, el pueblo nos estará agradecido y la burguesía se presentará a adularnos. Ya está probado que el enemigo no puede vencernos por la fuerza de las armas. Sin embargo, la adulación de la burguesía puede vencer a los débiles de carácter que haya en nuestras filas. Es posible que existan entre los comunistas algunos que el enemigo no ha podido vencer con las armas y que frente a él se han hecho merecedores del título de héroes, pero que, incapaces de resistir a los proyectiles almibarados, caerán derrotados por ellos. Debemos estar prevenidos contra esto.
