El libro rojo de Mao
El libro rojo de Mao El comunista debe ser sincero y franco, leal y activo, considerar los intereses de la revolución como su propia vida y subordinar sus intereses personales a los de la revolución. En cualquier momento y dondequiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas, a fin de consolidar la vida colectiva del Partido y su ligazón con las masas; ha de preocuparse más por el Partido y las masas que por ningún individuo, y más por los demás que por sà mismo. Sólo una persona asà es digna de llamarse comunista.
Contra el liberalismo
(7 de septiembre de 1937),
Obras Escogidas, t. II.
Hay que hacer comprender a cada camarada que el criterio supremo para juzgar las palabras y actos de un comunista reside en precisar si éstos concuerdan con los más altos intereses de la abrumadora mayorÃa del pueblo y se granjean su apoyo.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945),
Obras Escogidas, t. III.
