Del arte de la guerra
Del arte de la guerra »Respecto a las armas, le daría las que hoy tiene, lo mismo a la caballería ligera que a los hombres de armas; pero quisiera que los primeros fuesen todos ballesteros y mezclarles algunos arcabuceros, pues si éstos, en la generalidad de las operaciones de guerra, son poco útiles, en cambio para asustar a los paisanos y echarles de cualquier paso que guarden son utilísimos, hasta el punto de valer más un arcabucero que veinte soldados con otras armas.