Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio En mi opinión, la causa de este suceso es que los hombres en conjunto se engañan con frecuencia respecto a los asuntos generales, pero no tanto en los particulares. Creía la plebe romana merecer el consulado, por ser la mayor parte de la población, por afrontar mayor peligro en la guerra y por mantener con sus brazos a Roma libre y hacerla poderosa. Pareciéndole, como he dicho, el deseo razonable, quiso tener derecho por cualquier medio a aquella dignidad; pero cuando necesitó formar juicio individual de sus candidatos, comprendió la insuficiencia de estos, estimó que ninguno merecía en particular lo que la plebe en masa creía merecer y, avergonzada de la incapacidad de los suyos, eligió a los más aptos para desempeñar los cargos.
Admirado Tito Livio de esta determinación, dice: Hanc modestiam, æquitatemque, et altitudinem animi, ubi nunc ni uno inveneris, quæ tunc populi universi fuit?[117]