Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Sacó el primer nombre, que excitó grandísima gritería, llamándole soberbio, cruel y arrogante. Pidioles Pacuvio que eligieran el sucesor; se restableció el silencio en la multitud, y al poco tiempo fue nombrado uno de la plebe. Al oír su nombre comenzaron unos a silbar, otros a reír, muchos a hablar mal de él en un sentido u otro. Lo mismo aconteció respecto a cuantos fueron propuestos, porque a todos juzgaba el pueblo indignos del cargo senatorial. Aprovechando entonces la ocasión Pacuvio, dijo: «Puesto que no comprendéis que la ciudad no podría estar bien sin Senado y no os ponéis de acuerdo para reemplazar a los actuales senadores, me parece lo mejor vuestra reconciliación con ellos. El miedo que están pasando ahora los hará bastante humildes para encontrar en ellos la benignidad que buscáis en otros».
Así se acordó, verificándose la unión de las dos clases, y el error en que estaba el pueblo se puso de manifiesto tan pronto como tuvo que decidir en lo individual y resolver en los detalles.
Engáñase también el pueblo, generalmente, cuando en conjunto juzga los sucesos y sus causas; pero al examinarlos detalladamente, advierte su error.