Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Deben, pues, los hombres, antes de tomar una determinación, calcular bien sus inconvenientes y peligros, y no adoptarla cuando sea mayor la exposición que la utilidad, aunque en favor de ella esté la opinión pública. De lo contrario, ocurrirá lo que sucedió a Cicerón cuando quiso destruir la fama de Marco Antonio y la acrecentó. En efecto: declarado Marco Antonio enemigo del Senado, reunió un numeroso ejército formado en gran parte de antiguos soldados de César. Para quitarle estos soldados indujo Cicerón al Senado a valerse de Octavio, enviándole con un ejército y con los cónsules contra Marco Antonio. Alegaba en pro de la determinación que tan pronto como los soldados de Marco Antonio oyesen el nombre de Octavio, sobrino de César, y que se hacía llamar César, vendríanse con él, abandonando a Antonio y, privado este de fuerzas, fácil sería acabar con él. Pero sucedió todo lo contrario, pues Marco Antonio se atrajo a Octavio, quien abandonó a Cicerón y al Senado para unírsele. Este suceso, fácil de prever, ocasionó la destrucción del partido aristocrático. En vez de aceptar lo que Cicerón propuso, debía temer el Senado el nombre de César, que con tanta gloria suya había aniquilado a sus enemigos y establecido un poder monárquico en Roma, y no esperar de sus herederos y partidarios nada favorable a la libertad.