Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Pero fresca aún la memoria de la tiranÃa monárquica y de las ofensas recibidas de la tiranÃa oligárquica, derribada esta, no quisieron restablecer aquella, y organizaron el régimen popular o democrático para que la autoridad suprema no estuviera en manos de un prÃncipe o de unos cuantos nobles.
Como a todo régimen nuevo se le presta al principio obediencia, duró algún tiempo el democrático, pero no mucho, sobre todo cuando desapareció la generación que lo habÃa instituido, porque inmediatamente se llegó a la licencia y a la anarquÃa, desapareciendo todo respeto, lo mismo entre autoridades que entre ciudadanos, viviendo cada cual como le acomodaba y causándose mil injurias; de suerte que, obligados por la necesidad, o por sugerencias de algún hombre honrado, o por el deseo de terminar tanto desorden, volviose de nuevo a la monarquÃa, y de esta, de grado en grado y por las causas ya dichas, se llegó otra vez a la anarquÃa.
Tal es el cÃrculo en que giran todas las naciones, ya sean gobernadas, ya se gobiernen por sÃ; pero rara vez restablecen la misma organización gubernativa, porque casi ningún Estado tiene tan larga vida que sufra muchas de estas mutaciones sin arruinarse, siendo frecuente que por tantos trabajos y por la falta de consejo y de fuerza quede sometido a otro Estado vecino, cuya organización sea mejor. Si esto no sucede, girará infinitamente por estas formas de gobierno[28].