Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Roma, ejemplo del segundo sistema, hizo ambas cosas, y así logró poder tan grande; por ser el único Estado que constantemente siguió estas reglas, fue el único en llegar a tanta dominación, pues adquiriendo en toda Italia numerosos aliados que bajo muchos conceptos gozaban de iguales derechos que los romanos, y, por otra parte, reservándose, según antes dijimos, la capitalidad y el mando de las empresas, los aliados contribuían, sin saberlo, con su trabajo y con su sangre a sojuzgarse a Roma. Sobre todo, cuando los ejércitos empezaron a salir de Italia conquistando provincias y reinos y sujetando pueblos que, por la costumbre de vivir bajo la dominación de reyes, no se afligían por cambiar de señor; y como los gobernadores eran romanos y los ejércitos que los vencían llamábanse romanos, solo reconocían por superior a Roma. Los auxiliares que esta tenía en Italia llegaron a estar, por tal causa, circundados de súbditos romanos y dominados por una poderosísima ciudad cual era Roma. Cuando advirtieron el engaño en que vivían ya no fue tiempo de remediarlo; tanta era la autoridad adquirida por Roma en las provincias extranjeras y tan grande ya la fuerza que en su seno acumulaba aquella ciudad populosísima y armadísima. Y aunque los aliados, para vengar tal injuria, se rebelaron contra ella, pronto fueron vencidos, empeorando su condición, porque, de aliados, se convirtieron en súbditos.