Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Puede probarse claramente, con muchas razones y no pocos ejemplos, que los romanos en todos sus hechos militares estimaron más las tropas de a pie que las de a caballo, fundando en aquellas el éxito de sus empresas. Entre otros ejemplos, debe citarse el de la batalla que contra los latinos libraron junto al lago Regalo. Empezaba ya a ceder terreno el ejército romano cuando ordenaron los generales que para ayudar a la infantería echase pie a tierra la caballería, y renovado así el combate, alcanzaron la victoria. Demuestra este hecho que los romanos confiaban más en su gente de a pie que en la de a caballo. El mismo recurso emplearon en otras muchas batallas, siendo siempre excelente remedio en los mayores peligros.
No se oponga a esto la opinión de Aníbal, quien viendo en la batalla de Cannas que los cónsules ordenaban desmontar a la caballería, burlándose de la orden, dijo: Quam mallem vinctos mihi traderent equites[180].. Aunque esta opinión sea de un general famoso, en punto a autoridad merece más crédito que la de Aníbal la de la república romana y de tantos excelentes capitanes como en ella hubo. Y además del argumento de autoridad, hay otros muy atendibles.
