Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Las falsas opiniones fundadas en malos ejemplos que gozan de crédito en este nuestro corrompido siglo, hacen que los hombres no piensen apartarse de la rutina. ¿Cómo se podría convencer a un italiano de hace treinta años de que diez mil infantes pudieron atacar en una llanura a diez mil jinetes y otros tantos soldados de infantería, y no solo combatir con ellos, sino vencerlos, como ocurrió, según hemos dicho, en Novara? Pues aunque la historia esté llena de estos ejemplos, no los creerán, y si tuvieran que creerlos, dirían que en estos tiempos las tropas van mejor armadas, y que un escuadrón de hombres de armas es capaz de atravesar, no solo una fuerza de infantería, sino hasta un escollo.
Con estos falsos argumentos vician la opinión pública. No tienen en cuenta que Lúculo con poca infantería derrotó a ciento cincuenta mil jinetes de Tigranes, y que entre ellos había un cuerpo completamente idéntico a nuestros hombres de armas. Ha sido preciso que los ultramontanos nos demuestren el error.
