Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Ya hemos dicho detalladamente cuán distintos de los procedimientos que ahora se emplean para ensanchar la dominación eran los que usaban los romanos, y cómo a los pueblos que no destruían les dejaban vivir con arreglo a sus leyes, no solo a los que convertían en aliados, sino a los que reducían a la condición de súbditos. Ni aun en estos quedaba señal de la dominación romana, imponiéndoles solo algunas condiciones, y dejándoles, mientras las cumplían, su dignidad y su independencia como nación. Sabido es que observaron este método hasta que salieron de Italia y empezaron las conquistas de reinos y Estados fuera de ella.
Evidente ejemplo de lo que decimos es que el primer pretor que enviaron fuera de Roma fue el de Capua, y no por ambición de los romanos, sino porque los capuanos lo pidieron, juzgando necesario tener en la ciudad un magistrado romano para poner fin a sus discordias intestinas y restablecer el orden y la buena armonía. El ejemplo de los capuanos indujo a los antitas, que sufrían el mismo mal, a pedir a Roma otro pretor, y Tito Livio dice a propósito de estas peticiones y de este nuevo modo de dominar: Quod jam non solum arma, sed jura romana pollebant[182].
