Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Los motivos de la determinación del papa, aunque separados parecen ciertos, reunidos no lo son, pues rara vez acontece que el vencedor pierda mucha gente, si la pierde en la lucha, y no en la huida. En el ardor del combate, cuando los soldados pelean cuerpo a cuerpo, son pocos los que caen, porque casi siempre la lucha dura escaso tiempo. Aunque murieran muchos de los vencedores, es tanta la fama que da la victoria y el terror que infunde, que compensan con exceso el daño sufrido por las pérdidas de la batalla. Si un nuevo ejército, fundado en la creencia de estas pérdidas, fuera a su encuentro, se engañaría, a no ser que tuviera las fuerzas necesarias para atacarle en cualquier tiempo, antes o después de la victoria. En este caso podría, según su valor y fortuna, ser vencedor o vencido; pero el que peleó primero y alcanzó la victoria, tendrá siempre esta ventaja sobre su contrario.