Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Estaban los romanos sitiados en el Capitolio, y aunque esperaban el socorro de las tropas reunidas en Veyes y las de Camilo, agobiados por el hambre empezaron a negociar con los galos para liberarse mediante una cantidad de oro; pero mientras convenían en ella y se estaba pesando el oro, llegó Camilo con su ejército, cosa dispuesta por la fortuna, dice Tito Livio, para que los romanos no se vieran rescatados por dinero. Esto no solo es de notar en el caso citado, sino en todos los demás de la historia de la república romana, donde se ve que jamás hizo conquistas con dinero, ni la paz por dinero, sino por el valor de sus soldados, lo que no creo haya ocurrido a ninguna otra república.
Una de las señales para conocer el poderío de un Estado es su manera de vivir con sus vecinos. Cuando se arregla de modo que estos, para conservar su amistad, le pagan tributos, seguramente el Estado es poderoso. Si sus vecinos, aun siendo inferiores en fuerza, le sacan dinero, la prueba de su debilidad es evidente.
