Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio La autoridad de los tribunos de la plebe era en Roma muy grande, y fue necesaria, como repetidamente hemos dicho, porque de otra manera no se podía enfrenar la ambición de la nobleza, que hubiera corrompido las costumbres públicas mucho antes de lo que sucedió. Pero como todas las cosas, según antes dijimos, tienen en sí algo malo que ocasiona inesperados sucesos, conviene prevenirlos con nuevas medidas. Cuando la autoridad tribunicia llegó a ser abusiva y temible para la nobleza y para toda Roma, hubiera resultado dañosa a la libertad romana si Apio Claudio no mostrara el medio de defenderla contra la ambición de los tribunos, medio que consistía en buscar uno de entre ellos a quien, por miedo, por corrupción o por amor al bien público, se le indujera a oponerse a los deseos de los otros tribunos, cuando quisieran tomar alguna determinación contraria a la voluntad del Senado. Este recurso templó mucho una autoridad tan ilimitada, y por largo tiempo fue muy útil a Roma.
