Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Hemos dicho que quien procede como Valerio perjudica a su patria y a sí mismo, y quien como Manlio, favorece a su patria, aunque alguna vez su conducta le sea personalmente dañosa. Demuestra esto mismo el ejemplo de Camilo, quien en sus procedimientos se asemejaba más a Manlio que a Valerio. Por ello dice Tito Livio hablando de él: Eius virtutem milites oderant, et mirabantur[239]. Admiraban su solicitud, su prudencia, la grandeza de su alma, el buen orden con que disponía y mandaba el ejército; odiaban su inclinación a ser más severo en los castigos que liberal en las recompensas.
Tito Livio refiere los siguientes motivos de este odio: en primer lugar, el dinero que produjo la venta de los bienes de los veyenses lo aplicó al Tesoro público y no lo repartió como botín; además, al entrar en triunfo en Roma, hizo que arrastraran su carro triunfal cuatro caballos blancos, y a causa de ello se dijo que, por orgullo, había querido igualarse al sol: finalmente, habiendo hecho voto de entregar a Apolo la décima parte del botín capturado a los veyenses, para cumplirlo tuvo que quitar a los soldados parte del que habían arrebatado.
