Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Estudiando bien el gobierno de la república romana, veranse las dos causas que produjeron su decadencia. Fue una las cuestiones y disturbios ocasionados por la ley agraria, y otra, la prolongación de mandos. Si ambas cosas se hubieran comprendido bien desde un principio, poniéndoles debido remedio, la libertad hubiese durado en Roma más tiempo y con más tranquila vida. Aunque la prolongación de los mandos no produjo en dicha ciudad ningún tumulto, los hechos prueban cuán perjudicial es a la igualdad civil la supremacía de los ciudadanos que por largo tiempo ejercen autoridad.
Si todos a los que prorrogaron el ejercicio del cargo que desempeñaban hubiesen sido tan prudentes y virtuosos como Lucio Quintio, no habría existido esta causa de decadencia. Merece citarse su notable ejemplo de virtud. Habían llegado a un acuerdo el Senado y la plebe, y esta, juzgando a los tribunos de entonces a propósito para contrarrestar la ambición de los nobles, les prorrogó por un año el ejercicio del cargo. El Senado, por rivalidad con la plebe y por no parecer menos que ella, quiso prolongar también el consulado a Lucio Quintio, quien se opuso en absoluto a esta determinación, diciendo que se debían extirpar los malos ejemplos en vez de aumentarlos con uno más, y exigió el nombramiento de nuevos cónsules.
