Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Resultaban de esto muchos males, y sobre todo el de que los pueblos se empobrecían sin corregirse, procurando los empobrecidos resarcirse a costa de los más débiles. De aquí los excesos citados antes, e imputables solo a los príncipes.
Tito Livio confirma esta verdad cuando dice que al llevar los legados romanos el donativo del botín de los veyenses a Apolo, fueron presos por los piratas de Lípari en Sicilia y conducidos a esta comarca; pero, sabedor el jefe de los ladrones, Timasiteo, del objeto del donativo, adónde lo llevaban y quién lo enviaba, portose, aunque nacido en Lípari, como romano y mostró a su pueblo que era impiedad apoderarse de él, de tal modo que, por unánime consentimiento, dejaron marchar a los legados con cuanto llevaban. Y dice Tito Livio: Timasitheus multitudinem religione implevit, quae semper regenti est similis[241].
En confirmación de esta máxima dice Lorenzo de Médicis:
E quel che fa il signor, fanno poi molti;
Che nel signor son tutti gli occhi volti[242].