Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Estaban, como he dicho en el capítulo anterior, cercados por los samnitas los cónsules y el ejército romano, y propusieron aquellos a estos las condiciones más ignominiosas, como eran pasar bajo el yugo y ser enviados a Roma sin armas. Al saberlas, los cónsules quedaron atónitos y el ejército, desesperado; pero Lucio Léntulo, legado romano, dijo que en su opinión no debía rechazarse ningún medio de salvar la patria, porque consistiendo la vida de Roma en la existencia de este ejército, debía procurarse su salvación a cualquier precio; añadió que la defensa de la patria es siempre buena de cualquier modo que se la defienda, o con ignominia o con gloria, porque salvándose aquel ejército, siempre tendría tiempo Roma de vengar la afrenta y, no salvándose, aunque muriera gloriosamente, Roma y su libertad estaban perdidas. Su consejo fue aceptado.
Este suceso debe tenerlo en cuenta todo ciudadano que se encuentre en el caso de aconsejar a su patria, porque cuando hay que resolver acerca de su salvación, no cabe detenerse por consideraciones de justicia o de injusticia, de humanidad o de crueldad, de gloria o de ignominia. Ante todo y sobre todo, lo indispensable es salvar su existencia y su libertad.
