Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Suelen decir las personas entendidas, y no sin motivo, que quien desee saber lo porvenir consulte lo pasado, porque todas las cosas del mundo, en todo tiempo, se parecen a las precedentes. Esto depende de que, siendo obras de los hombres, que tienen siempre las mismas pasiones, por necesidad han de producir los mismos efectos. Verdad es que sus actos son más virtuosos, ora en un país, ora en otro; pero esto depende de la educación dada a los pueblos y de la influencia que esta tiene en las costumbres públicas.
Lo que facilita prever lo venidero por el conocimiento de lo pasado, es observar cuán largo tiempo conserva una nación las mismas costumbres, siendo constantemente avara o pérfida o mostrando de continuo algún otro vicio o virtud.
Quien lea la historia de nuestra ciudad de Florencia o examine los sucesos de estos inmediatos tiempos, encontrará a los pueblos alemán y francés avariciosos, soberbios, crueles y pérfidos, porque con la práctica de estas cuatro condiciones han ofendido mucho en diversas épocas a nuestra ciudad. Respecto a la falta de fe, todos saben cuántas veces se ha dado dinero al rey Carlos VIII, prometiendo él en cambio entregar a Florencia la ciudadela de Pisa, y jamás lo hizo, mostrando así su mala fe y su avaricia.
