Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Aunque Roma tuvo por primer fundador a Rómulo[68], de quien, como hija, tiene que reconocer el nacimiento y la educación, juzgando los dioses que las leyes de Rómulo no bastaban para el Imperio que había de tener la ciudad, inspiraron al Senado romano elegir a Numa Pompilio por sucesor de aquel, a fin de que ordenase lo que su antecesor no había establecido.
Se encontró Numa con un pueblo de rudísimas costumbres, y a fin de habituarle a la obediencia por medio de las artes de la paz, acudió a la religión, como cosa indispensable para mantener el orden social. La estableció sobre tales fundamentos, que durante muchos siglos en ninguna parte, como en aquella república, hubo tanto temor a los dioses; temor que facilitó la ejecución de muchas empresas proyectadas por el Senado o por aquellos grandes hombres.
