Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio De todas estas consideraciones deduzco que la religión establecida por Numa fue una de las principales causas de la felicidad de Roma, porque originó un buen régimen, del cual nace la buena fortuna, y de esta el feliz éxito de las empresas. De igual modo que la observancia del culto divino es causa de la grandeza de las repúblicas, el desprecio de dicho culto ocasiona su perdición; porque cuando llega a faltar el temor a Dios, el Estado perece o vive solamente por el temor a un príncipe, temor que suple la falta de religión[73]. Aun en este caso, siendo corto el reinado de cada príncipe, el reino cuya existencia depende de la virtud de quien lo rige, pronto desaparece. Consecuencia de ello es que los reinos que subsisten por las condiciones personales de un hombre son poco estables, pues las virtudes de quien los gobierna acaban cuando este muere, y rara vez ocurre que renazcan en su sucesor, según acertadamente dice Dante:
Rade volte discende per li rami
L’umana probitate: é questo vuole
Quel che la dá, perche da lui si chiami[74].