Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio No solo era la institución de los augures, según ya hemos dicho, el fundamento de buena parte de la antigua religión de los gentiles, sino también la causa del bienestar de la república romana, por lo cual la estimaban los romanos mucho más que todas las otras, empleándola en los comicios consulares, al principiar todas las empresas, al sacar los ejércitos a campaña, al dar batalla y en general en todos los actos importantes, civiles o militares. Jamás se comenzaba una expedición belicosa sin haber persuadido a los soldados de que los dioses les prometían la victoria.
Entre los arúspices, había algunos, llamados polarios, que acompañaban a los ejércitos, y cuando los generales determinaban dar batalla al enemigo, les pedían que hicieran los auspicios, que consistían en echar de comer a los pollos sagrados. Si estos picoteaban con afán, era buen augurio y daban la batalla; y si no, se abstenían de pelear. Sin embargo, cuando había motivos racionales para hacer alguna cosa la realizaban, aunque los auspicios fuesen contrarios, pero disfrazando los actos de tal suerte, que, al parecer, no la ejecutaban en desprecio de la religión.
