Discursos sobre la situación de Florencia tras la muerte del joven Lorenzo de Médicis
Discursos sobre la situación de Florencia tras la muerte del joven Lorenzo de Médicis Además, aunque sea cierto que Florencia no puede vivir sin jefe, y que, teniendo que elegirlo entre sus conciudadanos, preferirÃa la casa Médicis a cualquier otra; sin embargo, si se tuviese que elegir entre un jefe privado y uno público, siempre se preferirá el jefe público, incluso si es extranjero, que uno privado. Creen algunos que sólo puede destruir el gobierno una agresión extranjera y que siempre se está a tiempo de hacer un tratado de amistad con los agresores, lo [670] cual es un error, porque las más de las veces no se contrae alianza con el más poderoso, sino con quien puede perjudicar más fácilmente o con quien el capricho o las inclinaciones aconsejan. Es entonces probable que vuestro aliado sea vencido y quedéis con él a discreción del vencedor, porque éste no quiera acuerdo con vos, o por no habérselo pedido en tiempo oportuno, o por rencor, a causa de vuestra alianza con su enemigo.[9]
Luis Sforza, duque de Milán, se hubiera aliado, de poder hacerlo, con Luis XII de Francia. Lo mismo hiciera el rey Federico de Nápoles, de encontrar ocasión propicia. Ambos perdieron sus Estados por la imposibilidad de tratar, a causa de mil inconvenientes que lo estorbaron. Asà pues, bien considerado, no se puede llamar este régimen de gobierno ni seguro ni estable, existiendo tantas causas de inestabilidad que ni Vuestra Santidad ni sus amigos tendrán motivo alguno para preferirlo.