El PrÃncipe
El PrÃncipe CapÃtulo XX
Hubo prÃncipes que, para conservar sin inquietudes el Estado, desarmaron a sus súbditos; prÃncipes que dividieron los territorios conquistados; prÃncipes que favorecieron a sus mismos enemigos; prÃncipes que se esforzaron por atraerse a aquellos que les inspiraban recelos al comienzo de su gobierno; prÃncipes, en fin, que construyeron fortalezas, y prÃncipes que las arrasaron. Y aunque sobre todas estas cosas no se pueda dictar sentencia sin conocer las caracterÃsticas del Estado donde habrÃa de tomarse semejante resolución, hablaré, sin embargo, del modo más amplio que la materia permita.
