La tregua
La tregua MartÃn Santomé cuenta los dÃas para su jubilación, atrapado en una rutina gris de oficina y silencios en casa. Viudo, con hijos a los que apenas entiende, su vida se desliza entre papeleos y cafés solitarios. Pero algo inesperado sucede: Laura Avellaneda, joven, delicada, distinta, entra en su mundo. De pronto, la monotonÃa cede el paso a una extraña esperanza, un respiro inesperado en medio de la mediocridad. ¿Es posible, a su edad, empezar de nuevo? ¿O la vida solo le está concediendo una breve y cruel tregua?
MartÃn Santomé tiene 49 años y su vida es una sucesión de dÃas grises. Viudo desde hace casi dos décadas, ha criado solo a sus tres hijos y espera la jubilación como quien cuenta los dÃas para una liberación. Trabaja en una oficina burocrática, un mundo de números y papeles donde todo es mecánico, repetitivo, sin sorpresas.
—Sólo me faltan seis meses y veintiocho dÃas para jubilarme —anota en su diario, como si se tratara de una condena con fecha de vencimiento.
Pero, ¿qué hará después? No lo sabe. A veces sueña con cultivar un jardÃn, aprender a tocar la guitarra o escribir. Pero en el fondo, sospecha que nada de eso llenará el vacÃo.
