Antologia
Antologia Los primeros quince años de la vida de exiliado en Londres, Marx los repartió entre el estudio en la Biblioteca del British Museum y las labores periodÃsticas con que se procuraba sus magros ingresos. A fines de 1850, apenas comprendió que la economÃa salÃa de su ciclo recesivo y las contrarrevoluciones ya habÃan concluido el arco iniciado en 1848, resolvió junto con Engels la disolución de la Liga de los Comunistas. Mientras buena parte de sus miembros se empeñaban en sostener la organización contra viento y marea, Marx defendió su aislamiento de la acción polÃtica inmediata. Comprobaba que el capitalismo no habÃa agotado su ciclo histórico como él habÃa creÃdo en tiempos del Manifiesto, y entendÃa que su mejor aporte a la causa del proletariado serÃa su crÃtica de la economÃa polÃtica. AsÃ, el 11 de febrero le escribÃa a Engels:
Estoy muy contento con el aislamiento público y auténtico en el que nos encontramos ahora tú y yo. Responde perfectamente a nuestra posición y a nuestros principios. Aquel sistema de concesiones recÃprocas, de tolerar las debilidades por cortesÃa, de compartir públicamente con esos asnos el ridÃculo que echan sobre el partido, ahora todo eso ha terminado.
La respuesta de Engels estaba en plena consonancia:
