El Manifiesto Comunista
El Manifiesto Comunista Los inventores de esos sistemas perciben, ciertamente, el antagonismo de las clases, así como la efectividad de los elementos disolventes en la propia sociedad dominante. Pero no vislumbran, en lo que hace al proletariado, iniciativa histórica propia alguna, no divisan movimiento político alguno específico del mismo.
Como la evolución del antagonismo entre las clases va de consuno con la evolución de la industria, tampoco encuentran las condiciones materiales para la liberación del proletariado y buscan una ciencia social, buscan leyes sociales para crear estas condiciones.
El lugar de la actividad social ha de ser ocupado por su actividad inventiva personal; el lugar de las condiciones históricas de la liberación, por condiciones fantásticas; el lugar de una organización progresiva, paso a paso, del proletariado como clase, por una organización de la sociedad diseñada por ellos mismos. La historia universal futura pasa así a disolverse para ellos en la propaganda y en la realización práctica de sus planes sociales.
Son conscientes, desde luego, de defender en sus planes fundamentalmente los intereses de la clase obrera en tanto en cuanto ésta es la que más padece. El proletariado sólo existe para ellos desde este punto de vista de su condición de la clase que ha de cargar con un mayor sufrimiento.