Elementos fundamentales para la critica de la Economia Politica
Elementos fundamentales para la critica de la Economia Politica Hasta tanto consideremos la forma M—D—M, el valor de cambio aparece únicamente —sea en su forma de precio, sea //925// en su forma de moneda, sea en la forma del movimi[ento] de la equiparación, del movimiento de intercambio mismo— como mediación evanescente. Una mercancÃa se intercambia, en último término, por otra mercancÃa, o más bien, como se ha extinguido la determinación de la mercancÃa, lo que se intercambia son valores de uso cualitativamente diferentes, y la circulación misma sólo ha servido, por un lado, para que cambiaran de manos —conforme a las necesidades— los valores de uso, y por el otro, para hacerlos cambiar de manos según el tiempo de trabajo contenido en ellos; para hacer que se permuten con arreglo a la medida en que son momentos de igual peso del tiempo de trabajo social general. Pero ahora las mercancÃas lanzadas a la circulación han alcanzado su objetivo. Cada una, al estar en manos de su nuevo poseedor, cesa [191] de ser mercancÃa, cada una se torna en objeto de la necesidad y en cuanto tal, se le consume según su naturaleza. Con ello, pues, la circulación ha llegado a su fin. Sólo queda en pie el medio de circulación… como simple residuo. Pero en esa condición de residuo pierde su determinación formal. Se sume en su materia, que perdura como ceniza inorgánica de todo el proceso. No bien la mercancÃa se ha vuelto valor de uso en cuanto tal, es arrojada fuera de la circulación, ha cesado de ser mercancÃa. Por consiguiente, no es conforme a este aspecto del contenido (de la materia)(140) que hemos de buscar las determinaciones formales para seguir adelante. En la circulación el valor de uso no se transforma en otra cosa sino en aquello que, independientemente de la circulación, estaba presupuesto que era: objeto de una necesidad determinada. En cuanto tal, era y sigue siendo el motivo material de la circulación; ésta, en cuanto forma social, no lo afecta en absoluto. En el movimiento M—D—M lo material se presenta como el motivo real del movimiento; el movimiento social sólo como mediación evanescente destinada a satisfacer las necesidades individuales. El proceso metabólico del trabajo social. En este movimiento la abolición de la determinación formal, esto es, de las determinaciones derivadas del proceso social, aparece no sólo como resultado, sino como finalidad; exactamente al igual que el pleitear para los campesinos, aunque no para el abogado. Por tanto, para seguir la determinación formal posterior surgida del movimiento de la circulación, hemos de atenernos al aspecto en el cual el aspecto formal, el valor de cambio en cuanto tal, prosigue su desarrollo, alcanza determinaciones más profundas a través del proceso mismo de la circulación. Por consiguiente, al aspecto del desarrollo del dinero, a la forma D—M—D.