Elementos fundamentales para la critica de la Economia Politica
Elementos fundamentales para la critica de la Economia Politica El dinero no es una forma simplemente mediadora del intercambio de mercancÃas. Es una forma del valor de cambio nacida del proceso de circulación; un producto social que, a través de las relaciones entabladas por los individuos en la circulación, se genera a sà mismo. No bien el oro y la plata (o cualquier otra mercancÃa) se han desarrollado como medida del valor y medio de circulación (en cuanto este último, sea en su forma corpórea o sustituidos por un sÃmbolo), se convierten en dinero, al margen de la participación y la voluntad de la sociedad. Su poder aparece como una fatalidad y la conciencia de los hombres, particularmente en las condiciones sociales que sufren(144) un desarrollo más profundo de las relaciones [195] del valor de cambio, se rebela contra el poder que con respecto a ellos adquiere un material, una cosa; contra la dominación, que parece demencia pura, del metal maldito. Es ante todo en el dinero, y precisamente en la forma más abstracta, y por ende la más carente de sentido, la más incomprensible —una forma en la que se ha abolido toda mediación—, en donde se hace visible la transformación de las relaciones sociales recÃprocas en una relación social fija, anonadante, que subsume a los individuos. Y precisamente el fenómeno es tanto más duro, por cuanto brota del supuesto de que estamos ante particulares libres, personas aisladas como átomos, que actúan a su arbitrio y sólo se relacionan entre sÃ, en la producción, en virtud de sus necesidades recÃprocas. El propio dinero lleva en sà la negación de sà mismo como simple medida y moneda. [[De hecho, si se considera la mercancÃa en sà misma, ésta no debe ser para su poseedor más que la existencia del valor de cambio; el sustrato material de la mercancÃa, para él, sólo tiene el sentido de ser la objetividad del tiempo de trabajo en general, intercambiable por cualquier otra objetividad del mismo, de ser, por tanto, de manera inmediata, equivalente universal, dinero. Este aspecto, no obstante, está oculto, se presenta sólo como un aspecto. Los filósofos de la Antigüedad, y de igual modo Boisguillebert, consideran que estamos ante una inversión, una distorsión del dinero, un uso impropio del mismo, que de criado se convierte en amo, desprecia la riqueza natural y destruye la armonÃa de los equivalentes. En su República, Platón quiere sujetar violentamente al dinero a la calidad de simple medio de circulación y medida, no dejándolo transformarse en dinero en cuanto ta1[49]. Por ello Aristóteles considera que la forma de la circulación M—D—M, un movimiento al que denomina económico y en el cual el dinero sólo funciona como medida y moneda, es la forma natural y racional, mientras //929// que estigmatiza la forma D—M—D, la crematÃstica, como antinatural y contraproducente[50]. Lo que aquà se impugna no es sino el valor de cambio que se vuelve contenido y fin en sà de la circulación, la autonomización del valor de cambio en cuanto tal; el hecho de que el valor en cuánto tal se [196] torne en objetivo del intercambio y adquiera una forma autónoma, al principio aún bajo la forma simple, palpable, del dinero. [Cuando] se vende para comprar, el objetivo es e[l] valor de uso; al comprar para vender, lo es e[l] valor mismo.