Elementos fundamentales para la critica de la Economia Politica
Elementos fundamentales para la critica de la Economia Politica En cuanto resultado de la circulación simple el capital existe, ante todo, bajo la forma simple del dinero. Ha desaparecido, empero, la autonomÃa objetiva que, como tesoro, lo fija en esa forma frente a la circulación. Antes bien, en su existencia como dinero está dicho solamente que es expresión adecuada del equivalente general, que es indiferente frente a la particularidad de todas las mercancÃas y que puede adoptar cualquier forma de mercancÃa. No es esta o aquella mercancÃa, sino que se puede metamorfosear en cualquier mercancÃa y en cada una de ellas sigue siendo la misma magnitud de valor y comportándose consigo mismo como con un fin en sÃ. Por ende, el capital que existe primeramente bajo la forma del dinero, no se mantiene estático frente a la circulación; antes bien, es necesario que entre en ella. Ni se pierde tampoco en el marco de la circulación al transmutarse de la forma de dinero a la de mercancÃa. Su existencia monetaria es, más bien, sólo su existencia como el valor de cambio adecuado que puede trastrocarse indistintamente en cualquier tipo de mercancÃa. En cualquiera de ellas sigue siendo el valor de cambio que se conserva a sà mismo. Pero el capital sólo puede ser valor de cambio vuelto autónomo, al volverse autónomo con respecto a un tercero, en una relación con un tercero. [[Su existencia como dinero es dual: puede intercambiarse por cualquier mercancÃa y, en cuanto valor de cambio universal, no está ligado a la sustancia particular de mercancÃa alguna; en segundo término: sigue siendo dinero aun cuando se transforma en mercancÃa, esto es, el material en el que existe no existe como [212] objeto para la satisfacción de un disfrute individual, sino como sustrato material del valor de cambio, el cual adopta esa forma sólo para conservarse y acrecentarse. Ese tercero no son las mercancÃas, ya que el capital es dinero que de su forma como dinero pasa indiferentemente a la de cualquier mercancÃa, sin perderse en ella como objeto del consumo individual. En vez de excluirlo, el conjunto Ãntegro de las mercancÃas, todas las mercancÃas, se presentan como otras tantas encarnaciones del dinero. En lo que respecta a la natural diversidad material de las mercancÃas, ninguna impide el dinero que avance sobre ella, que la convierta en el propio cuerpo del //942// dinero, ya que ninguna excluye la determinación del dinero en la mercancÃa. En su conjunto, el mundo ob[je]tivo de la riqueza aparece ahora como cuerpo del dinero, a igual tÃtulo que el oro y la plata, y la diferencia —por entero formal, precisamente— entre el dinero bajo la forma del dinero y su contraparte bajo la forma de la mercancÃa, lo habilita para adoptar indistintamente una u otra forma, para pasar de la forma del dinero a la de la mercancÃa. (La autonomización consiste tan sólo en que el valor de cambio persiste firmemente en su calidad de valor de cambio, exista en la forma del dinero o en la de la mercancÃa, y que sólo pasa a la forma de la mercancÃa para autovalorizarse.)
