La Sagrada Familia
La Sagrada Familia No es precisamente sobre los hombres de educación aristocrática, pero extenuados, sobre quienes Cécily producía ese efecto mágico: «Las mujeres de la especie de Cécily ejercen una acción súbita, una omnipotencia mágica sobre hombres de sensualidad brutal, tales como Jacobo Ferrand»[12].
¿Y desde cuándo hombres tales como Jacobo Ferrand representan a la alta sociedad? Pero la crítica crítica necesitaba hacer de Cécily un factor del progreso vital del misterio absoluto.
«Es cierto que el misterio pasa, en tanto que misterio de la sociedad culta, del contraste al interior. No obstante, el gran mundo nuevamente tiene sus círculos donde guarda el santuario. De alguna manera es la capilla de ese santo de los santos. Pero para las gentes que han quedado en el atrio, la misma capilla es el misterio. En su posición exclusiva, la cultura es para el pueblo, pues, lo que la grosería es para las gentes bien educadas».
