La Sagrada Familia
La Sagrada Familia También este método es —como toda originalidad de la crÃtica absoluta— la repetición de una enfermedad especulativa. La filosofÃa especulativa, es decir, la filosofÃa de Hegel, estaba en la obligación de despojar a todas las cuestiones de la forma que les daba el buen sentido humano y de traducirlas a la forma de la razón especulativa; de transformar la cuestión real en una cuestión especulativa para poder responder a ella. Después de haberme falseado de esta manera la cuestión que iba a plantear y de haberme puesto en la boca su propia cuestión, a ejemplo del catecismo, le era naturalmente fácil tener lista su respuesta para cada una de mis preguntas, a igual que el catecismo.
«¡PolÃtica!». La existencia de este término en los cursos dictados por el doctor Hinrichs inspira un terror formal a la crÃtica absoluta.
