La Sagrada Familia
La Sagrada Familia La crÃtica que se basta a sà misma, que es completa y perfecta en sà misma, no puede admitir la historia, claro está, tal como efectivamente ella se ha desenvuelto; en efecto, serÃa reconocer a la mala masa en la integridad de su carácter de masa, en tanto que precisamente se trata de hacer perder a la masa su carácter de masa. Por consiguiente, la historia es despojada de su carácter de masa, y la crÃtica, que se toma libertades con su objeto, grita a la historia: ¡AsÃ, y no de otra manera, debes haber pasado! Las leyes de la crÃtica tienen un poder retroactivo; anteriormente a sus decretos la historia se ha desenvuelto, pues, de un modo completamente diferente a como se desenvuelve después de sus decretos. A causa de esto la historia en masa, la que se llama historia verdadera, difiere considerablemente de la historia crÃtica, tal como se desarrolla, a partir de la página 4, en el fascÃculo VII de la Literaturzeitung.