La Sagrada Familia
La Sagrada Familia El último estadio del señor Bauer no constituye una anomalía en su evolución; es esta evolución la que, por su exteriorización, retorna a sí misma. Claro está que el elemento en el cual se ha exteriorizado la crítica divina y que ha salido de ella misma, coincide con el elemento en el cual ha devenido parcialmente infiel a sí misma y ha creado algo humano.
Retornada a su punto de partida, la crítica absoluta terminó el ciclo especulativo y su propia existencia. Su movimiento ulterior no es más que una pura circulación en sí misma, superior a todo interés vulgar y, por consiguiente, sin ningún otro interés para la masa.