La Sagrada Familia
La Sagrada Familia La insensibilidad, el empedernimiento y el ciego escepticismo de la masa tienen un representante bastante decidido. Este representante habla del «desarrollo de la sociedad berlinesa, de acuerdo a la única filosofía hegeliana». «El verdadero progreso —dice— que podemos hacer, sólo consiste en el conocimiento de la realidad. Pero ustedes nos enseñan que nuestro conocimiento no se aplicaba a la realidad sino a lo irreal». Señala a las «ciencias físicas y naturales» como el fundamento de la filosofía. «Un buen naturalista es al filósofo como el filósofo es al teólogo». Hablando de la sociedad berlinesa, también dice: «No creo exagerar, explicando el estado de estas gentes por el hecho que han atravesado el proceso de la muda espiritual, pero todavía no han podido desembarazarse de esas materias de muda, de tal manera que pudieran asimilarse los elementos de la renovación y de esos conocimientos (naturales e industriales)». «El conocimiento del mundo y de los hombres que particularmente necesitamos, no puede adquirirse solamente con la agudeza del pensamiento: todos los sentidos deben ser utilizados, todas las disposiciones del hombre deben ser empleadas como un instrumento necesario e indispensable; de otro modo, la intuición y el conocimiento permanecerán constantemente defectuosos… y traerán la muerte moral».
